El otro día pensaba en la muerte, me gustaría que quién me quiera, sepa que vuelvo de donde vine, que disfruté de estas vacaciones “espaciales” mientras estuve, que respiré, sentí y amé.
Que si alguien me llora, lo haga por duelo y me entristecería saber que alguien lo hace por posesión o por dependencia.
Somos libres de entrar y salir, de vivir y de morir y lo digo, porque cuando somos capaces de vivir día a día conscientes de que nada nos pertenece, de que estamos aquí de paso, como si de unas vacaciones se tratara...vivimos!
Algunos disfrutando de la música, escribiendo, pintando, barriendo, siendo oficinistas o empleados de un súper, sin embargo, otros protestan por todo y todo les sale mal, seguro que en sus vacaciones programadas de agosto lo sienten igual, es su forma de disfrutar estas vacaciones “temporales".
Pues si estamos para sentir, sintamos... hagamos cosas diferentes, aunque sea... cada día alguna, Elisabeth Kübber te preguntaría...“¿Qué harías si no tuvieras miedo? Respóndete...O como decía Steve Jobs, haz de cada día como el último en tu vida... ¡Qué verdad! Es verdad... quizá lo es, quizá no... entonces... para qué todo, para qué nada... Sé travieso, mira, oye y siente, con respeto, haz siempre cosas diferentes... y otra vez, mira, oye y siente...
Mimi
No hay comentarios:
Publicar un comentario